The Times ahonda en la cultura sidrera asturiana: «El escanciado en Asturias es un deporte como la Fórmula 1»

La Voz REDACCIÓN

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Escanciado de sidra
Escanciado de sidra XURDE MARGARIDE | TURISMO ASTURIAS

El diario británico destaca la falta de relevo generacional junto al campeón Salvador Ondó: «Las máquinas eléctricas de escanciar nos están reemplazando incluso en las sidrerías; deberían prohibirse por ley»

11 ago 2025 . Actualizado a las 14:55 h.

El diario británico The Times ha dedicado un amplio reportaje al arte del escanciado en Asturias, centrado en la figura de Salvador Ondó, seis veces campeón de esta disciplina, y en la preocupación creciente por la falta de relevo generacional entre los profesionales. El texto describe a Ondó como «el rey» entre los escanciadores profesionales asturianos y recuerda su histórica rivalidad con Wilkin Aquiles. «Es como el duelo Senna-Schumacher. El escanciado en Asturias es un deporte como la Fórmula 1», cita The Times de palabras del propio Ondó.

El reportaje subraya que la imagen del escanciado se ve amenazada por «un desafío existencial», la escasez de nuevos reclutas para continuar con la tradición. En declaraciones al rotativo, Ondó lanza una advertencia: «Las máquinas eléctricas de escanciar nos están reemplazando incluso en las sidrerías. Deberían prohibirse en esos lugares por ley. Además, hay escasez de mano de obra. Las autoridades deberían formar a unas mil personas más para cubrirla». Además, la pieza recuerda que el pasado año la Unesco reconoció la cultura sidrera asturiana —producción, escanciado, consumo colectivo y tradiciones festivas— como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. A raíz de ello, Daniel Ruiz, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Sidra de Asturias, declara a The Times que «la sidra y el método único de escanciado están en nuestro ADN, son parte de nuestra cultura y de nuestra sociabilidad; es algo que no debemos perder».

Ondó, que nació en Guinea Ecuatorial, enseña la técnica a jóvenes en la sidrería Tierra Astur de Oviedo. «El 70% de los alumnos a los que enseño son extranjeros», apunta. The Times destaca también que la incorporación de mujeres al escanciado profesional está ayudando a preservar la tradición. Alejandra Vanegas, escanciadora colombiana en una sidrería de Gijón, asegura lo siguiente en el reportaje: «Fue difícil aprender a escanciar, pero gracias a los clientes y a practicar mucho, lo logré. Es parte de mantener viva la tradición». El artículo recoge también las palabras de Saúl Moro, presidente de la Asociación de Escanciadores, quien explica que el gesto de escanciar sirve para «airear la sidra y despertar la frescura de su sabor», recordando que la técnica actual nació a finales del siglo XIX con la llegada de las botellas de vidrio.

La preocupación por el relevo generacional alcanza también a los productores. Luis Piñera, cuarta generación de una familia sidrera, reconoce que «el negocio de la sidra no va brillantemente», porque «no hay una generación joven que tome el relevo». Su hijo añade que «la burocracia también está acabando con los pequeños productores». Pese a ello, Piñera padre se muestra optimista: «Durante siglos ha habido altibajos, pero sin duda la gente seguirá bebiendo sidra dentro de mil años». Y, como subraya The Times, la pervivencia del escanciado será clave para ese futuro.