¿Fabada con huevo y arroz? La polémica receta de Lola Lolita del tradicional plato asturiano

Ana Méndez REDACCIÓN

VIRAL

Así es la polémica fabada asturiana de Lola Lolita
Así es la polémica fabada asturiana de Lola Lolita

La influencer alicantina, una de las más conocidas de España, sorprende con su versión de la elaboración por excelencia de la región

21 oct 2025 . Actualizado a las 20:17 h.

La fabada asturiana, uno de los símbolos más reconocibles de la gastronomía del Principado, ha sido la última víctima (o evolución, según como se mire) de las nuevas tendencias de la Generación Z.

La responsable de esta revolución culinaria no es otra que Lola Lolita, una de las influencers más seguidas de España que cuenta con más de 4 millones de seguidores, que ha compartido en sus redes una versión muy libre del tradicional plato asturiano.

En la imagen, publicada en sus historias de Instagram, se ve un bol con fabada (alubias y compango incluido, en este caso chorizo), arroz blanco y un huevo. Una mezcla que ha llamado la atención de muchos.

La versión de la fabada asturiana que LolaLolita ha compartido en sus historias de Instagram
La versión de la fabada asturiana que LolaLolita ha compartido en sus historias de Instagram

Porque, para quienes han crecido viendo a su abuela preparar la fabada a fuego lento, esta versión exprés resulta casi una locura gastronómica. Pero al mismo tiempo refleja con claridad cómo las nuevas generaciones viven, comen y reinterpretan la tradición. Las cocinas ya no son como las de antes, y los hábitos alimenticios tampoco. Ahora las neveras se llenan con productos envasados, todo es más instantáneo y ultraprocesado. Además, cada vez es más común encontrar fabada lista para consumir en botes en los supermercados, lo que facilita su consumo rápido sin perder del todo la esencia del plato.

La Generación Z es más de probar cosas nuevas, de comidas rápidas, de mezclar platos, improvisar y adaptar la tradición a su ritmo de vida. Ya no hay tanto tiempo para cocinar durante toda la mañana; además los horarios son más ajustados y los alimentos más procesados. Los jóvenes no disfrutan tanto pasando horas entre fogones o preparando platos que requieren de calma. Y así, poco a poco, hasta las recetas más tradicionales se van transformando e incluso platos tan emblemáticos como la fabada pueden ser víctimas de los cambios y las innovaciones.