Frente a la costa más cercana a la zona cero, el navío de 208 metros de largo disparó 21 cañonazos en tributo a las casi 3.000 personas que murieron en los atentados del 11-S.
Está embarcado en la gira por su último trabajo, «Working on a dream», donde agolpa ilusiones y nuevas esperanzas para su país tras haber sido firme estandarte de campañas «antiBush».