Silvia Williman, una joven que reside en Matalobos, niega que esté retenida y encerrada contra su voluntad Matalobos no es precisamente el prototipo de la aldea rural gallega. Es más bien una parroquia moderna con varios núcleos de población, y muchas viviendas unifamiliares diseminadas, en la que no cabrían historias de rumores y comentarios extendidos como los que acorralan a una joven hispano-argentina y a sus suegros. Silvia Williman sufre una larga depresión y ansias por aislarse, pero ayer quiso negar -personalmente- que esté retenida contra su voluntad, encerrada en casa o encadenada cerca de la caseta de los perros. Los rumores y afirmaciones sobre tal posibilidad obligaron a intervenir al juzgado.