Belida fue de las primeras mujeres de la montaña de Lugo que tuvo una, aunque la vendió porque su marido tuvo un accidente con ella. «La gente salía de casa para verla», explica su hija
Ten unha máquina que aínda funciona ben, acadou unha colleita de 300 quilos de cereal e compartiu con parentes e con amigos unhas horas de traballo e de lecer