Su intención es que María del Carmen Barreiro permanezca hasta los 91 años sin poder aproximarse a la joven y a la familia de ésta La Fiscalía tiene previsto solicitar 23 años de prisión para María del Carmen Barreiro Mouzo, la mujer que en octubre del 2000 arrojó ácido en la cabeza de su hija en la Audiencia de Pontevedra. Pero las intenciones del ministerio público van más allá, ya que pretende que, tras cumplir esta condena, la acusada no pueda acercarse a la joven, ni a su marido e hijos, por un periodo de otros cinco años. Esta «medida de futuro», como fue calificada por el fiscal, podría provocar que María del Carmen tenga que esperar hasta los 91 años para aproximarse a su hija o a sus nietos. Actualmente, le restan por cumplir más de catorce años de prisión de los dieciséis a los que fue condenada por complicidad en las agresiones sexuales de su marido, Ángel Lojo Triñanes, a la chica.
L. P.