Si a día de hoy parir fuera de un hospital ya es algo extraordinario, el caso de Beatriz Rodríguez es incluso más curisoso ya que no sabía que esperaba a su segunda hija.
El Sergas sólo tiene recursos para cubrir del 10% de las interrupciones del embarazo Las mujeres se ven obligadas a recurrir a clínicas privadas que cobran entre 400 y 700 euros