Estas declaraciones se producen después de que Navarra y Murcia anunciaran su «rebelión» contra la nueva Ley del Aborto, mientras que algunas comunidades autónomas gobernadas por el PP expresaron sus reticencias.
El presidente aclara que no está de acuerdo con la normativa, pero que la comunidad la acata. La oposición critica que en Galicia «no se mueve un dedo en favor de las mujeres que quieren abortar».
El portavoz socialista, Modesto Pose, dijo que no le parece tolerable que «todo» el Sergas objete en relación con la interrupción voluntaria del embarazo.
El presidente de la Administración gallega resaltó también que la Xunta «apoyará a todas las mujeres que quieran tener hijos, que es mucho más positivo e inteligente que el aborto».
La ministra resaltó que España está marcada por un «creciente número de abortos en las últimas décadas», por lo que la nueva ley pretende «frenar» el número de embarazos no deseados.
En el recuros colectivo presentado al Tribunal Constitucional, las asociaciones afirman que la ley fue creada para generar lucro para las clinicas de aborto.