FÚTBOL / PONTEVEDRA Ya no hay duda alguna. El Pontevedra es un equipo frágil, desnortado, sin capacidad de reacción, ni calidad, que de no conseguir dar un giro de 180 grados va a acabar escribiendo una de las páginas más tristes de la historia del Pontevedra. Tres jornadas, tres derrotas, sin ningún gol a favor y siete en contra, han dado paso a los primeros gritos de ¡fuera!, ¡fuera!, y a florecer los pañuelos en Pasarón como muestra de disconformidad de los aficionados con el juego del equipo.
TINO RASCADO