Los arrestos se llevaron a cabo en el matadero y en la planta procesadora donde los inspectores de la Agencia de Seguridad Alimentaria llevaron a cabo registros el martes
Además en Francia podrían haber llegado a la cadena alimenticia carcasas de caballo con trazas de fenilbutazón, un analgésico que podría ser peligroso para la salud humana