Tambien ha subrayado que «todos los españoles estamos en deuda» tanto con los fallecidos como con los otros tres soldados heridos en el mismo atentado, y ha agregado que la sociedad «siente sincera admiración y profunda gratitud» por su trabajo en Afganistán.
La ministra de Defensa ha visitado a los tres heridos en el atentado del domingo, entre ellos el gallego Roi Villa Souto, con fracturas en las piernas.
«Los talibanes querían que la pequeña dejara la bolsa en una comisaría pero accionaron el control remoto antes de tiempo» explica el portavoz del Ministerio afgano del Interior.
Los fallecidos son el sargento asturiano Manuel Argudín Perrino y la soldado colombiana Niyireth Pineda Marín. Hay otros tres militares heridos, de los que uno es gallego. Se trata de Roi Villa Souto, natural de Pontevedra.
E el teléfono hay registros de llamadas frecuentes a los jefes de un grupo miliciano, Harakat el Muyaidin, directamente vinculado con el servicio de inteligencia pakistaní.