La agencia de medición de riesgo recorta la calificación desde la categoría AAA a la AA+ porque considera que la recuperación económica de España será «más difícil y prolongada».
La Bolsa de Nueva York, que llegó a desplomarse hasta un 9,17%, reduce al final su caída hasta el 4%. El parqué español sufre, por su parte, la quinta mayor caída del año.