El rectorado mantuvo reuniones con los representantes de la delegación de alumnos de Industriales y les explicó que no apoyaría ninguna fiesta que pudiera acabar en botellón.
La sirena de la piscina despertó quejas de los vecinos, cansados de que sonase de noche. Al parecer, salta porque pandillas de jóvenes se cuelan a hacer botellón y se han producido robos