Las autoridades alemanas también confirmaron ayer que la granja de Baja Sajonia origen del foco infeccioso en el país había recibido semillas de alholva de Egipto.
El Ministerio de Agricultura de Egipto calificó las alegaciones como «absolutamente incorrectas» y explicó que la semilla es un material seco y es difícil que contenga microbios.
El país ha impuesto dos condiciones: certificar el origen de cada cargamento de hortalizas europeas y la garantia de las entidades reguladoras de que los productos no están contaminados con la bacteria «E.coli».
Este martes las autoridades rusas ya levantaron el veto a las verduras holandesas y belgas, los primeros de los Veintisiete que han podido reanudar las ventas a este país.