«Estoy dispuesto a hablar con Beiras, pero él no quiere hacerlo con la "peste" Fraga»
Manuel Fraga Iribarne, presidente de la Xunta de Galicia Las vacaciones quedan lejos. Al menos, Fraga se refiere a su estancia en Perbes con nostalgia. En su regreso a la actividad, el presidente de la Xunta se topa con un horizonte que vaticina conflictos, derivados en parte por el encarecimiento del petróleo, y crispación entre los partidos por el ambiente preelectoral. La buena noticia a corto plazo sería la consecución del convenio con Fomento para la llegada de la alta velocidad. Fraga admite que el talante reivindicativo del que hizo gala con los gobiernos de González se ha convertido en un diálogo privado entre la administración gallega y la central desde la llegada de Aznar.
LOIS BLANCO