Los propietarios actuales, una pareja austríaca, piden al menos 450.000 euros (615.00 dólares) por el edificio, construido en el siglo XIX, confirmó un representante de la agencia inmobiliaria.
La operación de rescate sigue en curso a la búsqueda de posibles supervivientes, ya que se desconoce el número exacto de personas que formaba el grupo sepultado.
El ferrocarril cremallera que muere en la estación más alta de Europa, Jungfraujoch, es una obra maestra de la ingeniería que acerca al viajero a un paisaje majestuoso en el cantón del Oberland bernés.