Investigadores españoles han demostrado que es posible hacerlo de forma localizada, lo que abre la puerta para que en el futuro puedan administrarse terapias génicas contra el párkinson, lo que ha probado en macacos, o para hacer llegar medicamentos para tratar tumores cerebrales
Aumentan las dudas sobre los efectos adversos del medicamento más prometedor contra la enfermedad, que Estados Unidos aprobó en enero de forma condicionada