Los portugueses optan hoy entre dar continuidad al proyecto socialista o conceder su confianza a los conservadores Portugal afronta hoy unas elecciones legislativas determinantes para su futuro inmediato. La crisis económica y el desgaste de nueve años de gobierno del Partido Socialista (PS) han situado al conservador José Manuel Durão Barroso, líder del Partido Social Demócrata (PSD), como favorito para ocupar el cargo de primer ministro. Pero el candidato del PS, Eduardo Ferro Rodrigues, no renuncia a un triunfo que hace dos meses parecía imposible. Para ganar, ambos necesitan evitar la dispersión de los votos y, sobre todo, que los electores acudan a las urnas, algo difícil en un país desencantado de la política y de sus líderes.
DAVID GIPPINI, enviado especial