El escritor y ex ministro de Cultura regresó ayer, como cada verano, a las viejas tierras del Eume, en una emotiva jornada iluminada por la memoria de Ramiro Fonte
Barreiro afirma que sentir nostalgia de vivencias pasadas «es una de mis mejores riquezas». Valora especialmente los cuatro años que compartió piso con Lugrís