Octavos en la anterior cita olímpica, los regatistas gallegos se adaptan al poco viento de Quingdao. Olvidado el manto de algas que cubrió el campo de regatas en julio, dan los últimos retoques a su catamarán, ante la mirada de otros rivales.
Campeones de España y de Europa y dobles ganadores del Mundial, Echávarri y Paz buscan el título que les falta en la clase tornado, considerada como la Fórmula 1 de la vela por las velocidades que alcanza.