A comienzos de enero, Google permitió aún a algunos nuevos empleados instalar Windows en sus ordenadores portátiles, pero no en los de mesa,según Financial Times.
Foxconn Technology pide a sus empleados que se comprometan por escrito a no quitarse la vida y coloca redes alrededor de los edificos para evitar que se tiren por la ventana.
El último suicidio fue el viernes pasado, cuando un empleado de 21 años saltó al vacío desde la azotea de una torre en las instalaciones de la empresa en Shenzhen.
La ola de incidentes de este tipo ha llevado a los responsables de la empresa a contratar psicólogos y hasta monjes budistas para que realicen ceremonias para ahuyentar «malos espíritus».