Los manifestantes corearon consignas contra «la impunidad de los criminales» del régimen del presidente Ben Alí, que huyó a Arabia Saudí el pasado 14 de enero.
La suerte cambió con un remate venenoso de Gueida Fofana que contó con la complicidad involuntaria de un defensa norcoreano para dar segura trayectoria de gol al balón.
El ramadán es un mes de sacrificio y oración, pero que también resulta festivo, con noches bulliciosas que sirven para estrechar lazos con familia y amigos.
Una fuente gubernamental asegura que las tropas cumplieron con la decisión que les fue encomendada, ya que ha vuelto la estabilidad a Baréin donde se iniciaron las protestas el 14 de febrero.