Sobre las 6.00 horas del 20 de agosto, cuando los agentes Irene Fernández y José Ángel de Jesús Encinas subieron al todoterreno estalló la bomba que acabó con sus vidas.
El dinosaurio encontrado en Arén pertenecía a los hadrosáuridos y al subgrupo de los lambeosaurinos, que se caracterizaban por la presencia de estructuras alargadas o crestas en la cabeza.