Garzón dejó el pasado lunes en libertad bajo fianza de 30.000 euros a Díez Usabiaga para cuidar de su madre, que mantiene una «relación de dependencia» con él.
La marcha estuvo custodiada por la Ertzaintza, a quien la Audiencia Nacional había ordenado intervenir si se producían gritos o se exhibían pancartas de apoyo a ETA.
En la última década, las posiciones de los partidos han sido prácticamente las mismas: los nacionalistas se oponen a celebrar un Estatuto que dicen está «incumplido» y los constitucionalistas lo consideran vigente.