Apreciada por unos y denostada por otros, este vampiro marino ya está en los fogones de los restaurantes gallegos especializados en este manjar y que se encuentran cerca de los ríos Miño, Ulla, Tambre y Tea. Si no llega el calor antes de tiempo, se podrá degustar hasta finales de abril
Ya sea por la falta de recursos de los comuneros, o por la inacción de propietarios particulares, las zonas quemadas siguen aún repletas de troncos negros que son nocivos para el ecosistema