El director general de Emigración del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales ha recordado que el PP no apoyó la reforma de nacionalidad que se aprobó con la Ley de Memoria Histórica.
Pedir perdón es un gesto difícil para los Estados, a tenor del largo y arduo camino recorrido por las víctimas de genocidios, atrocidades y abusos para conseguir una reparación moral por la que muchos siguen todavía luchando.