Una inversión de 265 millones permitirá rescatar el monasterio coruñés del abandono y destinarlo a fines culturales y turísticos El 2001 será, por fin, el año de Caaveiro. La Diputación de A Coruña, propietaria del monasterio y de buena parte de la arboleda que lo rodea, situada en pleno corazón de la fraga del Eume, aprobó ayer una inversión de 265 millones para su rehabilitación. Esa cifra permitirá rescatar del abandono un monumento que lo es tanto por su arquitectura como por su historia y por su entorno: un verdadero tratado de arquitectura religiosa, erigido en piedra granítica en medio de uno de los bosques atlánticos mejor conservados de Europa. Ahora, el inmueble se destinará a fines culturales y turísticos.
RAMÓN LOUREIRO