El autor recuerda una entrevista con la empresaria viguesa con el arenal de Coroso a sus pies He sido, dada mi radicación de más de medio siglo en tierra de La Barbanza, y desde la cofa de Ribeira, un conocedor de gentes. En mis relaciones y tratos las hay de toda condición y pelaje. Pero sólo he querido guardar recuerdo de las singulares, de las que por sus virtudes, inteligencia, hacer y arte he admirado de alguna manera. ¿Y las otras? Bueno, pues sin despreciar, las conservo en el limbo y de ellas apenas si queda una huella en el tiempo. Uno de los personajes que me sedujo fue Karina Fálagan. Un día la encontré en Ribeira y como ya nos conocíamos de una famosa entrevista que le hiciera cuando ella estaba en la cima de la popularidad, en la playa de Samil donde tenía sus poderes, la invité y charlamos gozosamente.
CARLOS GARCÍA BAYÓN