El director Lluís Pasqual cree que es un montaje para ver a Beckett sin «resignación cultural» El Teatre Lliure, con Lluís Pasqual al frente, desembarcó ayer en Santiago para presentar en el Principal su última producción, una versión del clásico «Esperando a Godot», con la que llevan dos temporadas. Con esta pieza de Beckett que todo el mundo parece haver visto, aunque después no tanto, regresa el Lliure a Galicia, un teatro cuyo futuro, según Lluís Pasqual, está en el terreno de los políticos porque «nadie en el Parlamento, que no sean ellos, puede votar un presupuesto en el Parlamento».
M. B. SANTIAGO