20 feb 2001
El tango tiene acento gallego
Un libro describe la gran influencia de los emigrantes en la danza que popularizó Carlos Gardel El tango, danza descarnada, desgarrada, que nació para exteriorizar el desarraigo de los emigrantes a ambas orillas del Río de la Plata y en la que hombre y mujer, entrelazados, marcan un amplio espacio, tiene, a lo largo de su historia, un marcado acento gallego. O «gayego», como le decían «ayá», al otro lado del Atlántico. El primer estudio serio que se publica al respecto, «A emigración galega no tango riopratense», con un repaso a cien años a ritmo pausado, así lo señala. El que mejor describió ese sentir, Carlos Gardel, también lo sabía.