El presidente cerró la tarde con una recepción con el embajador de Rusia, al que atendió en el mismo despacho en el que horas antes había departido con el de Estados Unidos.
Las autoridades alemanas apuntan que los primeros análisis de gallinas ponedoras que comieron piensos con dioxinas muestran tasas de esta sustancia 2,5 veces por encima de lo permitido.