El presidente ruso promete una «respuesta adecuada y rápida» a los nuevos atentados Dos atentados costaron ayer la vida a cinco personas, entre ellas la de un alto funcionario del Kremlin en Chechenia. Serguéi Zvérev, «número dos» del máximo representante ruso en la república separatista, falleció en una emboscada en un barrio de Grozni, al estallar dos minas accionadas por radio al paso de su vehículo, que fue seguidamente ametrallado. El Kremlin culpó de ambos ataques a los separatistas chechenos y el presidente Vladimir Putin prometió una «respuesta adecuada» que no se hará esperar a los dos atentados.
TAGUIR SALÁYEV. Efe NAZRÁN