La mejor prueba de los pocos visos que tiene de convertirse en una sesión normal es que el tribunal ha convocado a los 38 testigos propuestos por las partes para declarar todos en la misma mañana
«Intentó zafarse de lo que veía que le esperaba» dijo el agente que inspeccionó la zona desde la que, presuntamente, fue arrojado el cuerpo del joven de 22 años
El tribunal le impuso además la prohibición de acercarse a menos de 200 metros o comunicarse con la víctima durante diez años y una indemnización de 9.000 euros
La Audiencia Provincial ha decidido suspender las penas de cárcel a condición de que ambos pontevedreses no vuelvan a delinquir y abonen las responsabilidades civiles