DESAPARECE UNA FIGURA CLAVE EN ORIENTE MEDIO
El Parlamento sirio modificó ayer la Constitución para permitir que un hijo del fallecido pueda desempeñar la jefatura del Estado El presidente sirio, Hafez el Assad, murió ayer al mediodía a los 69 años, presumiblemente de un ataque al corazón, mientras conversaba por teléfono con su homólogo de Líbano, Emile Lahud. La televisión estatal siria comunicó oficialmente la noticia, aunque de forma muy escueta y sin precisar los detalles, y añadió que el funeral por el presidente será mañana, lunes. Assad, que llevaba treinta años en el poder, falleció tras una larga enfermedad y sin haber dejado «bien atada» su sucesión en la persona de su segundo hijo, Bachar el Assad, de 35 años (el primogénito, que le iba a suceder, murió). El Parlamento, reunido ayer en sesión urgente y extraordinaria, enmendó el artículo 83 de la Constitución que exigía para el presidente del país un mínimo de 40 años.
AGENCIAS