El pasado 8 de febrero el nuevo Gobierno asumió el poder, y ahora está por ver si es un paso para restaurar la soberanía libanesa o si sigue bajo el control de Hezbolá pese a la ausencia de Al Asad
Doha es uno de los principales apoyos de la nueva administración siria, junto a Turquía, en su papel para ayudar a reconstruir el país, destrozado por los casi 14 años de guerra
El nuevo Gobierno promete velar por sus seguridad tras años de violencia por parte del régimen de Al Asad y de los milicianos yihadistas del Frente al Nusra
Hayat Tahrir al Sham utiliza a antiguos prisioneros y a disidentes torturados en las cárceles para localizar y detener a excolaboradores infiltrados del dictador