El ministro de Exteriores británico, William Hague, no quiso avanzar qué medidas concretas se discutirán, pero confirmó que también estará sobre la mesa la opción de un embargo a las importaciones de crudo iraní.
Las sanciones incluyen la suspensión de las relaciones con el Banco Central sirio y la congelación de los bienes financieros de los miembros del gobierno sirio.
La represión contra los opositores continúa pese a las sanciones económicas aprobadas por la Liga Árabe contra Damasco y consideradas por el ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, de «declaración de guerra económica».
Un informe sobre las violaciones a los derechos humanos en el país desvela que las órdenes de disparar y maltatar a los civiles se originaron en directivas emitidas a nivel más alto de las Fuerzas Armadas y del Gobierno.
El próximo jueves se espera que los ministros árabes de Exteriores se reúnan en El Cairo para decidir si imponen sanciones económicas y políticas contra Damasco.
El jueves pasado, Siria anunció por escrito al organismo panárabe que aceptaría recibir a la misión de observadores, siempre y cuando se introduzcan «ligeras modificaciones» en el programa.