El ataque más mortífero ocurrió en Ramadi, a unos 100 kilómetros al oeste de Bagdad, donde al menos siete personas murieron, entre ellas tres policías.
Se trata de dos ataques, en el primero nueve personas murieron, entre ellas tres policías, y otras catorce resultaron heridas y en el segundo hay tres fallecidos y cuarenta heridos.
El Ministerio de Turismo ha creado, asimismo, un comité para observar el proceso de revisión y registro de las antigüedades en los almacenes del Museo Iraquí.
En el asalto perdieron la vida dos miembros del partido kurdo, dos guardias de seguridad y un civil que se encontraba en el edificio. Otras ocho personas resultaron heridas.