En el escrito, la familia explica que, en su opinión, «queda bastante claro» que en este «cierre» judicial «no hay nada jurídico y sí mucho de sumisión y crimen».
La Sala de lo Penal ordena al juez Pedraz que concluya el sumario sobre la investigación de los tres militares de EE.UU. implicados en la muerte del cámara gallego.
El lugar, situado a unos 90 kilómetros al sur de la capital iraquí, sirvió en 2003 como campamento a la Fuerza Multinacional que ocupó el país y antes había sufrido saqueos, robos y destrucciones.
El primer atentado se registró en la casa de un policía de la población de Telafar, y cuando la gente se juntó en el lugar para ver qué había ocurrido, un nuevo suicida accionó otra bomba allí mismo.