Al Duleimi fue también la primera mujer iraquí que ocupó la dirección de un ministerio cuando fue elegida ministra de Administraciones Locales en 1958, durante el régimen de Abdel Karim Qasem. Posteriormente fue nombrada ministra de Estado.
Consideran que Aznar pudo cometer hasta tres delitos con esta impopular decisión: alta traición, destrucción de bienes y la consecuencia del conflicto iraquí en los atentados de Madrid.