Tras la explosión y debido a la confusión reinante, se desencadenó un intercambio de fuego entre los militares y los policías, que dejó a tres agentes heridos, explicaron las fuentes.
Con motivo de la llegada masiva de peregrinos se han impuesto extraordinarias medidas de seguridad en esta zona de la capital ante el temor a que se produzcan ataques terroristas.
El candidato demócrata a la Casa Blanca y el primer ministro, Nuri al Maliki, han hablado sobre la situación de las fuerzas enviadas por Washington, y la preparación de las tropas iraquíes.
Según los captores, el rehén identificado como Jason murió el pasado 25 de mayo. El Gobierno de Londres no ha confirmado la veracidad de esa información.