Con estas nuevas cinco bajas, el número de militares estadounidenses que han perdido la vida desde la invasión del país árabe, en marzo de 2003, alcanza ya los 3.954.
Tras el atentado, que tuvo lugar en el sur de la ciudad, los militares fueron atacados con armas de fuego por un grupo de hombres, indica un comunicado del Ejército estadounidense.
El ataque fue perpetrado por un suicida que detonó los explosivos que llevaba adosados al cuerpo en mitad de un grupo de fieles que celebraban la fiesta grande chií.