Este baiés muy implicado en las cuestiones vecinales da cuenta de lo que ha sido la historia de su pueblo y la suya propia durante los últimos decenios
El malestar viene de lejos porque ya en junio del año pasado le redujeron la atención a 15 horas semanales repartidas entre Baio y Zas, que consideran insuficientes para las 330 cartillas existentes