«Cuando Manuel empezó a trabajar en casa debía tener ocho o diez años. El contrato era por 365 días, pero todos los años se cogía cinco o seis para ir de fiesta», narra Ramón Romar en su sección «Mi aldea del alma»
Muchos clientes ya se interesan claramente por los vehículos eléctricos. Así se constató en la feria del automóvil de Baio, celebrada este fin de semana