Al capitán de pesca César Acevedo lo despidieron en Vigo recalcando su altruismo, al cocinero Santiago Leyenda subrayando que era muy querido en Baiona y al segundo ingeniero Antonio Barreiro, en la intimidad, en Santiago
«Nunca se les daba de alta en la Seguridad Social, no se les pagaban desplazamientos ni horas festivas y estaban sometidas a una total disponibilidad», indica la Guardia Civil