Un velero tuvo que poner rumbo a Baiona tras ver destrozado uno de sus dos timones y otro sufrió golpes cuando navegaba por Ribeira sin mayor trascendencia
Los ladrones habían camuflado el barco con un nombre y un pabellón nuevos y manipulado los bastidores pero el astillero de Francia que lo fabricó aportó una pista que los delató. Intentaron sobornar a personal del puerto deportivo para amañar papeles