La tormenta llevó el temor y el desconcierto a las ciudades e inutilizó servicios básicos Galicia fue puro resplandor. Del sur al norte, de este a oeste, los gallegos asistieron el lunes a un espectáculo difícilmente repetible. Diez mil rayos (9.982 exactamente, según datos recogidos por el Instituto Nacional de Meteorología) cayeron sobre la comunidad. Las primeras descargas se dejaron notar en la provincia de Pontevedra, pero a medida que avanzaba la tarde la tormenta y su temible componente eléctrico señalaba su presencia en Santiago, A Coruña y Lugo. A pesar de la peligrosidad de este fenómeno meteorológico y de la cantidad de rayos caída, los daños han sido sólo materiales.
J. M. PAN