En su discurso ante el Congreso, el presidente anuncia una reducción del déficit de 16.500 millones de euros para llegar al 4,4 %. También promete hacer más pequeño el tamaño de la administración no aumentando ni reponiendo el personal público. Y el fin de los puentes.
El director de Inversiones para España de la firma ha señalado las dos mayores debilidades de España: la pendiente reestructuración del sector financiero y la excesiva dependencia de España de la financiación privada exterior.