El ejecutivo asegura que la entidad aprovechará «los espacios» que deje la fusión gallega para ganar cuota en la comunidad, y cree que las cajas no desaparecerán
La operación, que acaba de ser suscrita, supone que cada una de las dos entidades gallegas, por separado, presten 25 millones de euros al Gobierno de aquella comunidad.
Siete de los 91 bancos europeos sometidos al test de solvencia han suspendido la prueba. Cinco son cajas de ahorro españolas que habían pedido fusionarse al Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria- Cajasur, Diada, Espiga, Banca Cívica y UNNIM-.