La firma nipona dice que la fábrica catalana «ha perdido la oportunidad» de recibir la adjudicación del nuevo modelo, que conllevaría una inversión de 130 millones de euros y la creación de 4.000 empleos en el sector
La multinacional japonesa sigue exigiendo a los sindicatos que acepten la introducción de una doble escala salarial permanente para los nuevos contratados