El piloto británico, que perdió el control de su monoplaza al pasar por encima de un bordillo, no será sancionado a pesar de no haber acudido al médico del circuito.
El catalán agrega que «la principal dificultad en el circuito de Bahrein es el viento, ya que acostumbra a soplar mucho y descoloca el coche en las fuertes frenadas».